Un recuerdo es algo mucho más fuerte que un simple imagen mental que se nos viene a la cabeza. Las memorias tienen una importancia crucial en nuestra felicidad debido a que nos retrotraen a épocas mejores, a situaciones irrepetibles de nuestra vida que muy probablemente no volverán a repetirse. Y no es que los buenos tiempos no vayan a volver, cualquier momento es ideal para saborear el aquí y el ahora  y disfrutar sin necesidad de echar de menos el pasado ni de pensar en el futuro, pero si es cierto que hay puntos clave en el camino de nuestra vida que han construido quienes somos, nuestra personalidad y nuestros gustos. Y no podemos permitirnos olvidarlos.

 Por esa razón y dado a que tendemos a olvidarnos de muchísimas cuestiones, momentos y detalles, siempre es bueno volver atrás. Cuando pensamos que no somos lo suficientemente felices, cuando dudamos es muy positivo buscar en los recuerdos y darnos cuenta de cuanto merece la pena la vida, de las situaciones y lugares maravillosos por los que hemos pasado y de la gente tan increíble que se ha cruzado en nuestro camino.

 Y es que los recuerdos son pedagógicos y muchas veces también son el mejor psicólogo. Volver a ellos y revivir los detalles de nuestros momentos más especiales nos hacen valorar el pasado, redescubrir los cimientos de nuestro presente y sumergirnos de nuevo en la alegría de vivir. Al fin y al cabo no existe la felicidad absoluta, pero si existen suficientes situaciones de bienestar y dicha podremos decir que todo ha merecido la pena. Y es que el filtro de la vida es el más subjetivo de todos; cuando tenemos un pequeño momento de debilidad tendemos a olvidar lo genial que es en la mayoría del tiempo y de momento se nos nubla todo.

 De ahí la importancia de volver a recordar nuestros instantes más felices, los momentos más especiales de ese sendero llamado vida y de reconocer con una sonrisa y una lágrima de felicidad lo bonito de esta trayectoria. Nuestros seres queridos y familiares, los mejores viajes, los momentos clave en que celebramos el amor (nuestra boda) y un sinfín de marcadores clave que nos hacen valorar con objetividad y reconocer lo bonito de este trayecto finito. En definitiva, nos hace poner distancia de aquella situación actual que nos esté nublando y nos vuelve a iluminar con nuestra propia sonrisa y la de aquellos sitios y personas que nos han acompañado para nuestro regocijo.

 Debido a la volatilidad de las fotografías y vídeos del teléfono móvil (al final siempre cambiamos de dispositivo y perdemos todo) lo mejor es siempre recurrir a un método tradicional, elegante y que de el valor que se merecen nuestros recuerdos pasados. Como saben, cada álbum fotográfico PielFort (tanto álbum digital como álbum analógico) está completamente hecho a mano por los expertos artesanos marroquineros de la firma en Ubrique -punto clave en la historia del lujo en piel- y es por esa razón que son el embalaje de lujo a toda una vida de momentos que queremos que sean imperecederos y que se conserven como aquel día, aquella hora, aquel minuto, aquel segundo...

 Los álbumes de fotos originales PielFort (con más de cuatrocientos diseños diferentes para su elección) han sido elegidos a lo largo de su historia por muchos de los más importantes fotógrafos, Casas Reales, deportistas y celebridades de todo el mundo para guardar sus recuerdos más importantes. Y es por ello que tenemos la obligación en seguir en la vanguardia, ofrecer el mejor álbum fotográfico del mundo con el mejor diseño, calidad, acabados, presentación y servicio de entrega ya que nuestra responsabilidad es la de atesorar los recuerdos más importantes de las personas más populares y también los de cientos de miles de personas anónimas de todo el mundo. No acepte imitaciones y guarde sus recuerdos en álbumes fotográficos originales PielFort.